Las ocupaciones pleistocénicas de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros (Córdoba, España)

Juan Carlos Vera Rodríguez, Universidad de Huelva, España.

Beatriz Gavilán Ceballos, Universidad de Huelva, España.

Marta Moreno García, Instituto Portugués de Arqueología.

Mª. Oliva Rodríguez-Ariza, Universidad de Jaén, España

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Las excavaciones realizadas durante la última década en este yacimiento situado en las sierras subbéticas de la zona central de Andalucía, han permitido documentar diversas frecuentaciones tanto por parte de grupos de neandertales como por el hombre anatómicamente moderno, en dos momentos distintos del Pleistoceno Superior. Los diferentes niveles arqueológicos han proporcionado industria lítica tallada (musteriense y tecnocomplejos del Paleolítico Superior) asociada a restos de fauna y carbones que han permitido reconstruir unas ocupaciones de índole esporádica en un entorno montañoso (alrededor de 1000 m. s/n.m.), durante las que se cazaron y consumieron especies como Capra pyrenaica, Cervus elaphus y Oryctolagus cuniculus, dentro de unos parámetros bioclimáticos relativamente fríos pero cambiantes.

 

Los últimos neandertales en el noreste de la Península Ibérica: la cueva de los Ermitons

Julià Maroto, David Ortega, Alba Solés, Raquel Pujadas, Sònia Ramió, Sara de Haro & Josep Fiego

Àrea de Prehistòria, Universitat de Girona, pl. Ferrater Mora, 1, E-17071 GIRONA

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La cueva de los Ermitons se encuentra en el interior del macizo calcáreo y abrupto de la Alta Garrotxa, dentro de los Pirineos Orientales, en el noreste de la Península Ibérica.

En su relleno sedimentario, los estratos IV, V y VI contienen Paleolítico Medio. El estrato IV ha sido datado por 14C AMS en 33.190 ± 660 BP. El estrato V tiene un origen claramente tractivo y sus elementos arqueológicos y paleontológicos tienen que proceder, al menos en parte, del estrato VI. Este estrato VI todavía no se ha podido datar.

Los tres estratos contienen una industria lítica musteriense comparable. Está tallada en diversas materias primas de origen local recogidas en el entorno inmediato del yacimiento. Todas son de mediocre calidad para la talla. Predominan el sílex, la corneana, el cuarzo y la cuarcita. El sistema técnico más característico es el levallois centrípeto recurrente, que se acompaña del discoidal y de otros menos estandarizados. Buena parte de los soportes están retocados. Predominan mayoritariamente las raederas y los denticulados, pero hay un cierto porcentaje de útiles de tipo Paleolítico Superior. Destacan dos puntas de Chatelperron, una en el estrato IV y la otra en el V. Esta última confirmaría la edad de Paleolítico Medio reciente de este estrato V y posiblemente también del VI.

Por otro lado, el registro faunístico está marcado por el predominio absoluto de dos especies, la cabra montés (Capra pyrenaica) y el oso de las cavernas (Ursus spelaeus), que se reparten de modo desigual: en el estrato VI dominio muy mayoritario de la primera y en el IV dominio de la segunda. La presencia de la cabra en el yacimiento se debe a diversos factores y, en parte, corresponde a un aporte antrópico.

Así pues, y de acuerdo con el entorno extremadamente abrupto, el yacimiento se interpreta como el vestigio de ocupaciones puntuales de grupos neandertales que penetrarían en el macizo para llevar a cabo la caza de la cabra. Teniendo en consideración la datación absoluta y la presencia de las puntas de Chatelperron se afirma: que dichos grupos humanos fueron los últimos neandertales de la región y que eran plenamente contemporáneos a los primeros humanos modernos del Paleolítico Superior que los estaban reemplazando.