Dr. Abdeljalil
Bouzouggar, Institut National des Sciences de l'Archéologie et du Patrimoine (INSAP),
Avenue John Kennedy- 10 000 Rabat- Morocco.
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It appears that in North Africa researchers are interested in the Aterian evolution rather than in its "extinction"!
There are few radiometric dates of the Aterian Culture in North Africa. According to conventional radiocarbon dating, the earliest dates of its industry are around 40 ka B.P. and the latest are around 20 ka B.P. But usually only the 14C dating technique was used. In Morocco around 24-22 ka B.P, Late Aterian palaeoclimatic, environmental and behaviour data can provide a framework of its populations activities. Several changes arose during the Late Aterian which are related to the industry and dietary behaviours. At this time, in Iberia, a possible technological change took place. North Africa, and especially Morocco, is considered as a possible route into Iberia via the Strait.
The problem of the Late Aterian is
difficult to restrict in the North Africa area. But the subject of its relations with the Iberian Upper Palaeolithic
remains an important one. So how should an African problem be considered in the South
Mediterranean area ?
When we raise the problem of the relations between Late Aterian and Iberian Upper Palaeolithic, we do not see in these relations a phenomenon of invasion but rather a limited influence. The problem seems exciting but are considered only the hypotheses which can be verified in the field are considered.
El relieve de Gibraltar durante el
Pleistoceno Superior y sus implicaciones paleogeograficas.
J. Rodríguez-Vidal, Universidad de Huelva, Departamento de Geodinámica y Paleontología, Facultad de Ciencias Experimentales, 21819 Palos de la Frontera, España. (E-mail: jrvidal@uhu.es).
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El Peñón de Gibraltar alberga una
amplia secuencia morfosedimentaria representativa de casi todo el Cuaternario
mediterráneo. Su expresión cartográfica y las dataciones absolutas disponibles muestran
una rápida y compleja evolución geomorfológica, ligada a fases sucesivas cuaternarias
de génesis tectonoeustática (Rodríguez-Vidal et al., 2001).
Cada escalón morfosedimentario está
vinculado a fluctuaciones eustáticas y cambios climáticos, con un cortejo sedimentario
de génesis marina, de ladera, eólica y kárstica. Cada salto entre los respectivos
escalones, representado por fuertes escarpes acantilados, está relacionado con
aceleraciones en la elevación tectónica del macizo rocoso, siempre vinculadas con fases
principales de esfuerzos compresivos entre África e Iberia.
El escalón más reciente,
topográficamente menos elevado, comprende un lapso temporal que se iniciaría hace 250 ka
y llegaría hasta el presente. El registro más amplio y completo se localiza en el flanco
oriental del Peñón, desde el inicio del estadio isotópico 7 a la actualidad (Rose &
Hardman, 2000; Rodríguez-Vidal & Gracia, 2000). La abrupta morfología de
acantilados-compuestos de esta vertiente, junto con las terrazas marinas escalonadas que
se localizan a su pie (Goy et al., 1995; Lario, 1996), por debajo de 10 m.s.n.m., muestran
una historia de rápidos cambios del nivel del mar y de bruscas modificaciones del
relieve, y su paisaje acompañante.
Durante los primeros niveles marinos
Tirrenienses (< 180 ka), el Peñón era una isla próxima al continente. En este neto
dominio marino, se elaboraron la mayor parte de los acantilados que actualmente flanquean
la base del Peñón, acompañándose de rasas o plataformas litotales y cuevas marinas. La
posible ocupación faunística del territorio oriental y septentrional era escasa, por su
carácter abrupto y acantilado, y se centraría principalmente en los aplanamientos
meridionales (Europa Flats y Windmill Hill Flats) y en las laderas occidentales.
El Último Interglacial (estadio
isotópico 5), desde 130 a 74 ka, se evidencia en Gibraltar por varios altos niveles
marinos, que hoy se observan en varios afloramientos del flanco oriental. Numerosas cuevas
previas fueron ampliadas por la acción del oleaje (Governors Beach) y los
depósitos de playa se situaron en su interior o en la base de los cantiles (North Face).
Pulsaciones frías intermedias, con descenso relativo del nivel del mar, permitieron el
paso faunístico hacia el Peñón y la ocupación de las estrechas llanuras litorales. En
este periodo, cálido y húmedo, fueron frecuentes las formaciones de espeleotemas en
cuevas, que cementaron y recubrieron los depósitos previos.
A partir del estadio isotópico 4
(< 70 ka), el nivel del mar no vuelve a alcanzar las cotas precedentes, y todo el
sector acantilado litoral es abandonado en favor del medio continental. Gibraltar se
convirtió, así, en una península permanentemente unida al continente, que facilitó los
intercambios faunísticos; tal vez con una ocupación humana estable (Neandertales) que
habitó, sobre todo, las cuevas y abrigos al pie de los acantilados, con recursos
alimenticios más asequibles.
Geomorfológicamente, fueron
frecuentes los movimientos gravitacionales que inestabilizaron las laderas (Catalan Bay),
buscando perfiles más equilibrados, con amplias coberteras de coluviones en permanente
evolución que perduraron hasta los 20 ka (Forbes Quarry). En las áreas de ensenada
y en el interior de algunas cavidades penetraron pequeñas dunas de Levante, procedentes
de playas próximas.
Durante el estadio 3 interglacial (59
a 24 ka), de bajo nivel marino, se produjo un máximo ascenso relativo, hasta los 20-30
m.b.n.m. (Flemming, 1972), hace 50-40 ka. La llanura costera se amplió sensiblemente,
acompañándose de campos dunares que migraron hacia el continente, rellenando cuevas
(p.e. Gorham y Vanguard) y abrigos (Devils Tower y Forbes Quarry) y
ascendiendo por rampas de coluviones (Catalan Bay). Este ambiente de dunas litorales tuvo
su máxima actividad entre 50 y 40 ka. Parte de estos depósitos han sido conservados por
precipitación química de calcita, sobre todo en las cuevas y en algunas laderas
encostradas.
Esta llanura costera de amplitud
temporal variable, durante los estadios isotópicos 4 y 3 (70-30 ka), al pie de fuertes
acantilados con grandes cuevas de fácil acceso, fué el relieve dominante como hábitat
de los Neandertales en la península de Gibraltar (Finlayson & Giles, 2000). Otras
cuevas a mayor altitud e inaccesibilidad (p.e. Ibex, Martin, Goats Hair), en repisas
acantiladas, sirvieron de refugio y defensa a comunidades humanas menos numerosas y, tal
vez, desprotegidas.
Referencias bibliográficas
FINLAYSON, J.C. & GILES, F. (2000).
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occupation. In C.B. Stringer, R.N.E. Barton & J.C. Finlayson (Eds.). Neanderthals on the Edge. Oxbow Books, 139-153,
Oxford and Oakville.
FLEMMING, N.C. (1972). Relative
chronology of submerged Pleistocene marine erosion features in the western Mediterranean. Journal of Geology, 80, 633-662.
GOY, J.L.; ZAZO, C.; SILVA, P.G.;
LARIO, J.; BARDAJÍ, T. y SOMOZA, L. (1995). Evaluación geomorfológica del
comportamiento neotectónico del Estrecho de Gibraltar (Zona Norte) durante el
Cuaternario. IV Coloquio Internacional sobre el
enlace fijo del Estrecho de Gibraltar, 51-69, Sevilla. SECEG, Madrid.
LARIO, J. (1996). Último y Presente Interglacial en el área de
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during the Quaternary, Gibraltar Government, Heritage Publications, Monographs 1,
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RODRIGUEZ-VIDAL, J; CÁCERES, L.M.
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ROSE, E.P.F. & HARDMAN, E.C.
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Gibraltar during the Quaternary, Gibraltar
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